Tuesday, December 27, 2005

tatenguita

Crecer es, en mi caso, divertirme como si tuviese seis años.

Y claro, basta escribir eso para que el random me dispare con un tema de la banda de sonido de Garden State, y todas las cosas...

Y claro, vino Sophie Ellis Bextor al rescate, Take Me Home, muy apropiado, sigo:

Fué como una película viajar a Santa Fe, de esas en las que un personaje (imaginemos un niño) pide un deseo, y atraviesa sin saberlo el umbral, y se despierta al día siguiente y tiene 25 años*, y una vida grandiosa, y hace lo que le gusta, y aparece un novio que parece un tipo muy interesante, que dice que me cuide, que lo llame, que me va a extrañar, que parece capaz de tomarme en serio (o no tomarme en serio en absoluto, que para el caso sería lo mismo, especialmente si tenés seis años), y aparece mi viejo, musculosa y bermudas y ojotas, y mientras esperamos a mi hermana me cuenta indignado que la vinería de Lacroze y Zapata no tiene delivery, y aparece mi hermana y caigo en la cuenta: los tres pedimos el mismo deseo. Los tres atravesamos el mismo umbral. Y pase lo que pase no tengo que decir nada. Y digo que llevo la cámara, y que armé unos compilados para la ruta (tema uno: George Harrison I´ve Got My Mind Set On You, porque sí, mi hermana mi viejo y yo volvíamos de la pileta en Santa Fe escuchando ese tema a todo volumen cantando los tres; sólo que ahora es mejor, porque tengo mi camara digital, soy un nene grande, y el baúl está lleno de brut nature). No estaba viajando a Santa Fe a poner las cosas en crisis, a provocar, a ser un espejo de la acotada y asfixiante concepción general del mundo de la familia de mi viejo... eso es muy noventas. Estaba viajando a ser guillermito. Igual que mi viejo. Igual que mi hermana. Estaba viajando a ser terriblemente inocente, y terriblemente curioso, y terriblemente feliz, como un nene de seis años. ¿Cómo no voy a sucumbir en un espacio donde todos ven a guillermito, donde voy a ser guillermito para siempre?



El pecebre en el hogar, en una foto muy menina, y muy fuera de foco.
*Era un nene de seis que se despertó y tenía veinticinco, no un nene de veinticinco que se despertó y tenía seis. No es lo mismo.