Saturday, November 22, 2008

regar

!
Esto está pasando en mi patio.
La flor de nácar se pasa todo el año silenciosa y quieta, y de pronto es toda la fantasía del mundo. La veo ahora desde la ventana, mientras desayuno mis mates, y me pongo contento.
Mi jazmín está florido también. Los hicimos hace años de esos pequeños ramos que en esta época se venden en las esquinas. Hay que ponerlos en agua y dejarlos donde les dé un poco de sol por las mañanas. Si se le cambia el agua todos los días, muchas de esas ramitas echan raíces, y al tiempo se pueden poner en tierra. Después hay que esperar. En un par de años de riego, cuidado y paciencia, dan sus propias flores.
Mi jazmín dió cuatro flores este año. Para mí es un montón. Yo lo ví crecer desde que era así de chiquito. Lo cuidé cuando se enfermó y ví como perdía todas las hojas. Ví como se recuperaba de a poco. Ví los cuatro pimpollos hace unas semanas y fue la emoción misma de la vida. Cada vez que viene alguien a casa me detengo antes de entrar y le pido que los huela, y yo los huelo, y en ese momento no se me ocurre que pueda haber nada más rico.

!
Cuando era chico era la señal de que estaban por terminar las clases.
Es que esta época podría ser la más linda del año. Cuando los jacarandá se llenan de flores. Yo, que ando mucho en bicicleta, puedo decir que en esta ciudad hay por todos lados. En las plazas, en las calles, a donde mires siempre hay uno.
!

Ayer nos encontramos con amigos y comimos muchas cosas ricas en Bardepán que abrió junto a La Prometida. Le decimos que sí a los lugares lindos para merendar.

* * *